La mañana del sábado 3 de enero de 2026, la Ciudad de México fue testigo de una manifestación masiva frente a la Embajada de Estados Unidos, donde grupos de venezolanos radicados en el país y activistas contra la intervención militar estadounidense se congregaron para expresar su descontento. La convocatoria, cargada de emociones, contó con consignas en contra de la agresión y el respeto por la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela.
Reacción de México
En un pronunciamiento previo a la manifestación, la Cancillería Mexicana condenó las acciones militares unilaterales llevadas a cabo por Estados Unidos en Venezuela, enfatizando que se trató de un acto que viola el artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas. La posición oficial del gobierno mexicano establece:
"México reitera enfáticamente que el diálogo y la negociación son las únicas vías legítimas y eficaces para resolver las diferencias existentes, por lo que reafirma su disposición a apoyar cualquier esfuerzo de facilitación del diálogo, mediación o acompañamiento que contribuya a preservar la paz regional y evitar una confrontación".

La Intervención de Estados Unidos
El ataque de Estados Unidos tuvo lugar en las primeras horas del sábado, y fue anunciado por el expresidente Donald Trump durante una conferencia de prensa en su complejo Mar-a-Lago en Florida. Trump declaró que el presidente venezolano Nicolás Maduro había sido depuesto, y afirmó que ahora está bajo custodia estadounidense.
"Esta fue una de las demostraciones más asombrosas, efectivas y poderosas del poderío y la competencia estadounidenses en la historia de Estados Unidos", comentó Trump, rodeado de altos funcionarios, incluido el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el secretario de Estado, Marco Rubio.
El expresidente también indicó que las fuerzas estadounidenses tomarían el control de Venezuela hasta que se pueda llevar a cabo una transición segura y adecuada. Sin embargo, la situación de control en el país sigue siendo ambigua, ya que, a pesar de la captura de Maduro, el gobierno actual parece permanecer en funciones.
Confusión en el Poder Venezolano
La salida de Maduro, que ha gobernado Venezuela con mano dura durante más de una década, ha creado un vacío de poder potencial en el país, con la vicepresidenta Delcy Rodríguez como la supuesta sucesora, aunque se encuentra en Rusia, según varias fuentes. El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso ha desmentido estos rumores, añadiendo más confusión sobre la situación del liderazgo en Venezuela.
La inestabilidad en un país que cuenta con 28 millones de habitantes podría desatar un conflicto mayor, similar al caos vivido en las intervenciones previas de Estados Unidos en Afganistán e Irak durante el siglo XXI.
Contexto Histórico
Esta reciente intervención marca la primera vez que Estados Unidos realiza un acto militar tan directo en América Latina desde la invasión a Panamá en 1989 para deponer al general Manuel Noriega. Las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela han estado marcadas por acusaciones de Maduro dirigiendo un "narcoestado" y manipulando procesos electorales.
Como resultado del ataque, la comunidad internacional observa con gran preocupación el rumbo que podría tomar Venezuela, las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y otros países de la región, así como la respuesta de los ciudadanos venezolanos dispersos en el extranjero.
Conclusión
La manifestación en la Ciudad de México y las firmes declaraciones de su gobierno reflejan el llamado a un enfoque de diálogo y negociación para resolver conflictos en lugar de recurrir a la intervención militar. A medida que la situación en Venezuela se desarrolla, se avecinan más desafíos tanto para su población como para la comunidad internacional en la búsqueda de estabilidad y paz en la región.
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